
El USD/CAD pierde terreno por tercer día consecutivo y cotiza en torno a 1,3970 durante la sesión asiática del viernes. El par se deprecia pese a que los renovados esfuerzos diplomáticos en Oriente Medio alivian la presión sobre los mercados petroleros, lo que ejerce presión bajista sobre el dólar canadiense (CAD), vinculado a las materias primas.

Los precios del crudo se mantuvieron estables tras una información del Wall Street Journal que reveló que el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, se puso en contacto el miércoles con Mohsen Rezaei, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, en un intento de reanudar las conversaciones de paz. El presidente estadounidense, Donald Trump, confirmó que había autorizado la iniciativa diplomática de Vance y añadió que Irán necesita ayuda con suministros médicos y otros recursos esenciales.
El dólar estadounidense (USD) se ve presionado por la menor demanda de activos refugio ante las esperanzas de unas conversaciones diplomáticas de paz lideradas por Estados Unidos. La distensión en Oriente Medio ha contribuido a contrarrestar las preocupaciones sobre el suministro de petróleo y la inflación, moderando las expectativas de una subida de tipos de la Reserva Federal (Fed) en su reunión de diciembre. Los operadores descuentan ahora una probabilidad de casi el 75 % de un aumento de 25 puntos básicos, frente al 84,2 % del día anterior.
Sin embargo, los recientes datos económicos estadounidenses ponen de relieve la persistente resiliencia de la economía y han reforzado las apuestas por una subida de tipos de la Fed. La lectura preliminar del producto interior bruto registró un crecimiento interanual del 3,4 %, por encima del 3,2 % previsto y del 2,2 % del segundo trimestre, impulsado por un sólido crecimiento interanual del gasto de los consumidores del 3,8 %. Además, el indicador de inflación preferido de la Fed, el índice de precios del gasto en consumo personal (PCE) subyacente, subió un 3,1 % interanual, en línea con las previsiones, mientras que las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo descendieron ligeramente hasta 194.000, reforzando las señales de una economía que se recalienta y un mercado laboral ajustado.
En el gráfico diario, el USD/CAD cotiza en 1,3970 y mantiene un sesgo bajista a corto plazo, ya que permanece por debajo de las medias móviles exponenciales (EMA) de nueve y 50 días. El par ha retrocedido desde los máximos recientes y ahora cotiza por debajo de esta confluencia de medias móviles de corto y medio plazo, lo que sugiere que el potencial alcista está limitado por el momento. Por su parte, el índice de fuerza relativa (RSI) de 14 días, situado en 36, apunta a un impulso débil más que a una situación clara de sobreventa.
Al alza, la resistencia inmediata se sitúa en la EMA de nueve días, en 1,4027, seguida de la EMA de 50 días, en 1,4057, con una barrera más importante en el nivel horizontal cercano a 1,4300. A la baja, el soporte inicial se encuentra en el suelo horizontal de 1,3732, antes de un nivel estructural más profundo en 1,3482, donde se esperaría un mayor interés comprador si se prolonga la caída actual.
Los estrategas de Scotiabank señalan que la medida adoptada a mediados de semana por el Banco de Canadá no solo tuvo relevancia por la decisión en sí, sino también por el tono que la acompañó. Destacan que la subida de tipos del miércoles del Banco de Canadá «vino acompañada de un mensaje moderadamente favorable al endurecimiento monetario» que, en su opinión, «terminó por elevar ligeramente las expectativas de tipos a lo largo de toda la curva», reforzando el respaldo al dólar canadiense frente a otras divisas vinculadas a las materias primas.
(El análisis técnico de esta noticia se ha elaborado con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial. Más información.)
Los principales factores que impulsan al dólar canadiense (CAD) son el nivel de los tipos de interés fijados por el Banco de Canadá (BoC), el precio del petróleo, el principal producto de exportación del país, la salud de su economía, la inflación y la balanza comercial, que es la diferencia entre el valor de las exportaciones y las importaciones de Canadá. Otros factores incluyen el sentimiento del mercado, es decir, si los inversores optan por activos de mayor riesgo (apetito por el riesgo) o buscan activos refugio (aversión al riesgo). El apetito por el riesgo favorece al CAD. Dado que Estados Unidos es el principal socio comercial de Canadá, la salud de la economía estadounidense también es un factor clave que influye en el dólar canadiense.
El Banco de Canadá (BoC) ejerce una influencia significativa en el dólar canadiense al fijar el nivel de los tipos de interés a los que los bancos pueden prestarse dinero entre sí. Esto influye en los tipos de interés para el conjunto de la economía. El principal objetivo del BoC es mantener la inflación entre el 1 % y el 3 % mediante subidas o bajadas de los tipos de interés. Unos tipos de interés relativamente más altos suelen favorecer al CAD. El Banco de Canadá también puede recurrir a la expansión y a la contracción cuantitativas para influir en las condiciones crediticias; la primera perjudica al CAD y la segunda lo favorece.
El precio del petróleo es un factor clave que influye en el valor del dólar canadiense. El petróleo es el principal producto de exportación de Canadá, por lo que su precio suele tener un impacto inmediato en el valor del CAD. En general, si el precio del petróleo sube, el CAD también se aprecia, ya que aumenta la demanda agregada de la divisa. Lo contrario sucede si el precio del petróleo cae. Unos precios del petróleo más altos también suelen aumentar la probabilidad de un superávit comercial, lo que a su vez respalda al CAD.
Aunque tradicionalmente la inflación siempre se había considerado un factor negativo para una divisa, ya que reduce el valor del dinero, en la época moderna ha ocurrido lo contrario debido a la flexibilización de los controles sobre los movimientos transfronterizos de capital. Una inflación más alta suele llevar a los bancos centrales a subir los tipos de interés, lo que atrae mayores flujos de capital de inversores internacionales que buscan un destino rentable para su dinero. Esto aumenta la demanda de la moneda local, que en el caso de Canadá es el dólar canadiense.
Las publicaciones de datos macroeconómicos permiten evaluar la salud de la economía y pueden influir en el dólar canadiense. Indicadores como el PIB, los índices de gestores de compras (PMI) de los sectores manufacturero y de servicios, el empleo y las encuestas de confianza de los consumidores pueden determinar la dirección del CAD. Una economía sólida favorece al dólar canadiense. No solo atrae más inversión extranjera, sino que también puede animar al Banco de Canadá a subir los tipos de interés, lo que fortalece la divisa. En cambio, si los datos económicos son débiles, es probable que el CAD se deprecie.