Previsión del EUR/JPY: se mantiene por encima de 176,00 pese al sesgo bajista

  • El EUR/JPY podría caer hacia el mínimo de 12 meses de 175,10.
  • El índice de fuerza relativa de 14 días, cerca de 35,98, señala un impulso alcista débil, no una situación de sobreventa.
  • La principal resistencia se sitúa en la EMA de nueve días, en 176,60.

El EUR/JPY mantiene las ganancias por segundo día consecutivo y cotiza en torno a 176,20 durante la sesión asiática del martes. Según el análisis técnico del patrón de canal descendente en el gráfico diario, el cruce mantiene un claro sesgo bajista.

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El cruce EUR/JPY mantiene un sesgo bajista al permanecer por debajo de las medias móviles exponenciales (EMA) de nueve y 50 días. La posición de las medias de corto y medio plazo por encima del precio sugiere que los repuntes siguen limitados, mientras que el índice de fuerza relativa (RSI) de 14 días, en 35,98, permanece en terreno de debilidad, lo que apunta a un impulso alcista débil y no a una situación de clara sobreventa.

El cruce EUR/JPY podría poner a prueba el mínimo de 12 meses de 175,10, alcanzado el 23 de octubre, seguido del límite inferior de su canal descendente, en torno a 174,80. Nuevas caídas por debajo de esta zona de confluencia de soportes abrirían la puerta a que el cruce se adentrara en la región del mínimo de 15 meses de 169,72.

Al alza, la principal resistencia se sitúa en la EMA de nueve días, en 176,60, seguida del límite superior del canal descendente, cerca de 178,50. La siguiente resistencia se encuentra en la EMA de 50 días, en 179,26. Un movimiento por encima de la media de precios de medio plazo provocaría un giro alcista, lo que favorecería un avance del cruce EUR/JPY hacia la zona del máximo histórico de 187,95, alcanzado el 17 de abril.

Chart Analysis EUR/JPY
EUR/JPY: gráfico diario

Se prevé que el BoJ mantenga los tipos en el 1,25 % mientras el mercado espera el próximo paso de endurecimiento monetario

Elias Haddad, de Brown Brothers Harriman, señala que «se espera ampliamente que el Banco de Japón mantenga los tipos sin cambios en el 1,25 % y evalúe la subida de 25 puntos básicos de septiembre antes de volver a endurecer su política monetaria». Esto subraya las expectativas del mercado de que los responsables de la política monetaria harán una pausa para evaluar el impacto de la reciente medida antes de considerar cualquier ajuste adicional del tipo de interés oficial.

(El análisis técnico de este artículo se elaboró con la ayuda de una herramienta de IA. Más información.)

Preguntas frecuentes sobre el Banco de Japón

El Banco de Japón (BoJ) es el banco central japonés y determina la política monetaria del país. Su mandato consiste en emitir billetes y ejercer el control monetario y cambiario para garantizar la estabilidad de precios, lo que se traduce en un objetivo de inflación de alrededor del 2 %.

El Banco de Japón puso en marcha una política monetaria ultralaxa en 2013 para estimular la economía e impulsar la inflación en un entorno de baja inflación. La política del banco se basa en la flexibilización cuantitativa y cualitativa (QQE), que consiste en imprimir billetes para comprar activos, como bonos públicos o corporativos, y aportar liquidez. En 2016, el banco redobló su estrategia y flexibilizó aún más su política al introducir primero tipos de interés negativos y, posteriormente, controlar directamente el rendimiento de sus bonos públicos a 10 años. En marzo de 2024, el BoJ subió los tipos de interés, con lo que abandonó, en la práctica, su orientación monetaria ultralaxa.

Los enormes estímulos del banco provocaron una depreciación del yen frente a las principales divisas. Este proceso se intensificó en 2022 y 2023 debido a la creciente divergencia entre la política del Banco de Japón y la de otros grandes bancos centrales, que optaron por subir los tipos de interés de forma pronunciada para combatir una inflación en máximos de varias décadas. La política del BoJ amplió el diferencial de tipos de interés con otras divisas, lo que lastró el valor del yen. Esta tendencia se revirtió parcialmente en 2024, cuando el BoJ decidió abandonar su orientación monetaria ultralaxa.

La debilidad del yen y el fuerte aumento de los precios mundiales de la energía impulsaron la inflación en Japón, que superó el objetivo del 2 % del BoJ. La perspectiva de un aumento de los salarios en el país, un factor clave que alimenta la inflación, también contribuyó a la decisión.