
El Banco de Inglaterra (BoE) dará a conocer su última decisión de política monetaria el jueves, con motivo de su séptima reunión de 2026 para fijar los tipos de interés.
Los analistas del mercado esperan que la «Vieja Dama» eleve su tipo de interés oficial en un cuarto de punto porcentual, hasta el 4,00 %, el nivel más alto desde noviembre de 2025.

Como es habitual, tras la decisión del Comité de Política Monetaria (MPC) se publicarán las actas de la reunión, que detallarán los debates internos que determinaron el resultado.
El banco central mantuvo los tipos de interés en el 3,75 % en septiembre, con una votación dividida en el MPC (6-3), lo que apuntaba a una pausa para evaluar los posibles efectos sobre la economía británica de la crisis aún en curso en Oriente Medio.
La atención sigue centrada en la inflación y la geopolítica
En sus últimas declaraciones, el gobernador del Banco de Inglaterra, Andrew Bailey, afirmó que la inflación británica por encima del objetivo seguía siendo «enormemente frustrante», pero advirtió de que aún era demasiado pronto para evaluar la intensidad de los posibles efectos de segunda ronda. Hasta ahora, estos efectos parecen moderados, y las empresas se centran en recortar costes en lugar de subir los precios de forma más agresiva.
Bailey señaló que la economía británica había mostrado más resistencia de lo previsto, aunque la actividad seguía siendo más débil de lo que desearía el Banco. También indicó que los acontecimientos en Oriente Medio eran el principal factor que impulsaba los rendimientos de los bonos soberanos británicos, lo que añadía otro elemento de incertidumbre a las perspectivas de política monetaria.
En conjunto, el mensaje de Bailey fue prudente, más que claramente favorable al endurecimiento monetario. El BoE aún necesitaba más pruebas de si la perturbación inflacionaria se está enquistando antes de poder adoptar una postura firme sobre su próximo paso de política monetaria.
¿Cómo afectará la decisión del BoE sobre los tipos de interés al GBP/USD?
Los participantes del mercado parecen inclinarse, en general, por una subida de tipos el jueves a las 12:00 GMT.
Más allá de la decisión sobre los tipos en sí, la atención también se centrará en el reparto de votos entre los miembros del MPC, que podría mover la libra esterlina si refleja un resultado inusual.
En los días previos a la reunión, el GBP/USD avanza por cuarta semana consecutiva e intenta seguir contrarrestando la pronunciada tendencia bajista iniciada a finales de agosto.
«El GBP/USD mantiene firme la recuperación de las últimas semanas y ha logrado superar su media móvil simple (SMA) clave de 200 días, situada en torno a 1,3420, lo que permite que el rebote continúe», señaló Pablo Piovano, analista sénior de FXStreet. Al alza, el siguiente nivel es el máximo de septiembre en 1,3567 (9 de septiembre), seguido del techo de agosto en 1,3675 (21 de agosto).
A la baja, no hay niveles de soporte relevantes hasta el mínimo de 2026 en 1,3137 (14 de octubre), antes del mínimo de noviembre de 2025 en 1,3010 (4 de noviembre), añade Piovano.
«Los indicadores de impulso parecen favorecer nuevas ganancias, ya que el índice de fuerza relativa (RSI) supera el nivel de 65, mientras que el índice direccional medio (ADX), en torno a 22, indica una tendencia bastante firme», concluye.
Las actas de las reuniones del Comité de Política Monetaria (MPC) del Banco de Inglaterra (BoE) se publican junto con la decisión del comité. Las actas ofrecen una descripción completa del debate sobre política monetaria, incluidas las diferencias de opinión entre sus miembros. También recogen los votos de cada miembro del MPC. En general, si el BoE adopta una postura favorable al endurecimiento monetario ante las perspectivas de inflación de la economía, los mercados consideran que existe una mayor probabilidad de una subida de tipos, lo que resulta positivo para la GBP.
Leer más.Próxima publicación: Jue 05 nov 2026 12:00
Frecuencia: Irregular
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Fuente:Banco de Inglaterra
La libra esterlina (GBP) es la moneda más antigua del mundo (886 d. C.) y la moneda oficial del Reino Unido. Es la cuarta divisa más negociada en el mercado mundial de divisas (FX), con un 12 % del total de las transacciones y un volumen medio de 630.000 millones de dólares diarios, según datos de 2022. Sus principales pares de negociación son GBP/USD, también conocido como «Cable», que representa el 11 % de las operaciones del mercado de divisas; GBP/JPY, o «Dragón», como lo llaman los operadores (3 %); y EUR/GBP (2 %). La libra esterlina es emitida por el Banco de Inglaterra (BoE).
El factor más importante que influye en el valor de la libra esterlina es la política monetaria que establece el Banco de Inglaterra. El BoE basa sus decisiones en si ha alcanzado su objetivo principal de «estabilidad de precios», es decir, una tasa de inflación estable de alrededor del 2 %. Su principal herramienta para lograrlo es el ajuste de los tipos de interés. Cuando la inflación es demasiado elevada, el BoE intenta contenerla subiendo los tipos de interés, lo que encarece el acceso al crédito para particulares y empresas. Esto suele ser positivo para la GBP, ya que unos tipos de interés más altos hacen del Reino Unido un destino más atractivo para el capital de los inversores internacionales. Cuando la inflación cae demasiado, es señal de que el crecimiento económico se está ralentizando. En este escenario, el BoE considerará bajar los tipos de interés para abaratar el crédito, de modo que las empresas soliciten más préstamos para invertir en proyectos que generen crecimiento.
Los datos económicos publicados permiten evaluar la salud de la economía y pueden afectar al valor de la libra esterlina. Indicadores como el PIB, los índices de gestores de compras (PMI) del sector manufacturero y de servicios, y los datos de empleo pueden influir en la evolución de la GBP. Una economía sólida favorece a la libra esterlina. No solo atrae más inversión extranjera, sino que también puede animar al BoE a subir los tipos de interés, lo que fortalecerá directamente a la GBP. Por el contrario, si los datos económicos son débiles, es probable que la libra esterlina caiga.
Otro dato importante para la libra esterlina es la balanza comercial. Este indicador mide la diferencia entre lo que un país ingresa por sus exportaciones y lo que gasta en importaciones durante un periodo determinado. Si un país produce bienes de exportación muy demandados, su moneda se beneficiará por el mero aumento de la demanda generado por los compradores extranjeros que desean adquirir esos bienes. Por tanto, un saldo comercial positivo fortalece una moneda, mientras que un saldo negativo tiene el efecto contrario.