
El empleo en Nueva Zelanda cayó un 0,1 % en el tercer trimestre, frente al aumento previsto del 0,4 %, tras crecer un 0,5 % en el segundo trimestre, y la tasa de desempleo subió al 5,7 %, frente al 5,5 % previsto. El NZD/USD cotiza en mínimos de la sesión, justo por debajo de 0,5600, y ha perdido casi todo lo ganado desde el mínimo del 14 de octubre, situado justo por encima de 0,5550.

El índice de costes laborales aumentó un 0,4 % trimestral, frente al 0,5 % previsto, desacelerándose desde el 0,7 %, y la tasa de participación laboral cayó del 70,7 % al 70,4 %, por lo que el desempleo aumentó pese a que había menos personas buscando trabajo. El Banco de la Reserva de Nueva Zelanda (RBNZ) mantuvo su tipo de interés el 28 de octubre, cuando se esperaba una subida, y la debilidad del empleo y la ralentización del crecimiento salarial restan argumentos a favor de un alza.

El dólar neozelandés (NZD), también conocido como kiwi, es una divisa muy negociada entre los inversores. Su valor depende, en gran medida, de la salud de la economía neozelandesa y de la política del banco central del país. No obstante, existen algunas particularidades que también pueden provocar movimientos en el NZD. La evolución de la economía china suele influir en el kiwi, ya que China es el mayor socio comercial de Nueva Zelanda. Las malas noticias sobre la economía china probablemente se traduzcan en menores exportaciones neozelandesas al país, lo que perjudica a la economía y, por tanto, a su moneda. Otro factor que influye en el NZD son los precios de los productos lácteos, ya que estos constituyen la principal exportación de Nueva Zelanda. Los precios elevados de los lácteos incrementan los ingresos por exportaciones, lo que contribuye positivamente a la economía y, por tanto, al NZD.
El Banco de la Reserva de Nueva Zelanda (RBNZ) tiene como objetivo alcanzar y mantener una tasa de inflación de entre el 1 % y el 3 % a medio plazo, procurando que se sitúe cerca del punto medio del 2 %. Para ello, el banco fija un nivel adecuado de tipos de interés. Cuando la inflación es demasiado alta, el RBNZ sube los tipos de interés para enfriar la economía, pero esta medida también eleva los rendimientos de los bonos, lo que aumenta el atractivo de invertir en el país y, por tanto, impulsa al NZD. Por el contrario, unos tipos de interés más bajos tienden a debilitar al NZD. El denominado diferencial de tipos, es decir, la comparación entre los tipos de Nueva Zelanda, actuales o previstos, y los fijados por la Reserva Federal de Estados Unidos, también puede desempeñar un papel clave en los movimientos del par NZD/USD.
La publicación de datos macroeconómicos en Nueva Zelanda es clave para evaluar el estado de la economía y puede influir en la valoración del dólar neozelandés (NZD). Una economía sólida, sustentada en un crecimiento elevado, un desempleo bajo y una confianza alta, favorece al NZD. Un crecimiento económico elevado atrae inversión extranjera y puede animar al Banco de la Reserva de Nueva Zelanda a subir los tipos de interés si esta fortaleza económica va acompañada de una inflación elevada. Por el contrario, si los datos económicos son débiles, es probable que el NZD se deprecie.
El dólar neozelandés (NZD) tiende a fortalecerse en periodos de apetito por el riesgo, es decir, cuando los inversores perciben que los riesgos generales del mercado son bajos y se muestran optimistas sobre el crecimiento. Esto suele propiciar unas perspectivas más favorables para las materias primas y las denominadas «divisas ligadas a las materias primas», como el kiwi. Por el contrario, el NZD tiende a debilitarse en momentos de turbulencias en los mercados o de incertidumbre económica, ya que los inversores suelen vender activos de mayor riesgo y refugiarse en activos más estables.