
El dólar estadounidense (USD) ha prolongado su movimiento correctivo y ha llegado a caer hasta mínimos de tres semanas, mientras los inversores seguían evaluando las esperanzas de un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán, según noticias aún sin confirmar.
El índice del dólar estadounidense (DXY) ha retrocedido una jornada más y ha vuelto brevemente a la zona de 101,50, mínimos de tres semanas, en un contexto de clara mejora de los activos de riesgo. Las próximas referencias serán las habituales solicitudes de hipotecas de la MBA, seguidas del informe semanal de la EIA sobre las existencias de crudo en Estados Unidos.

El EUR/USD ha prolongado su actual rebote, aunque el avance alcista ha perdido impulso en torno a 1,1260. La próxima cita destacada de la agenda económica de la eurozona será la estimación preliminar de la confianza del consumidor, el 22 de octubre.
El GBP/USD ha cobrado más impulso y ha avanzado hasta máximos de cinco semanas, ligeramente por encima del nivel de 1,3400. En el Reino Unido, la publicación del dato clave de inflación acapara la atención, junto con las cifras de endeudamiento neto del sector público.
El USD/JPY ha mantenido su comportamiento lateral, esta vez con un sesgo bajista que lo ha llevado de vuelta a la parte baja de la zona de 158,00. Los datos de la balanza comercial serán la principal referencia de la agenda económica japonesa.
El AUD/USD ha encadenado su tercera jornada consecutiva de ganancias y finalmente ha puesto a prueba el umbral clave de 0,7000. Las próximas referencias de la agenda australiana serán las estimaciones preliminares de los PMI manufacturero y de servicios de S&P Global, el 23 de octubre.
Los futuros del WTI con vencimiento más próximo han vuelto a sufrir presiones bajistas, pese a haber alcanzado máximos por encima del nivel psicológico de 100,00 dólares por barril al inicio de la jornada. Las esperanzas de un acuerdo que ponga fin a la crisis en Oriente Medio parecen haber mermado el fuerte impulso alcista reciente del crudo.
El oro ha prolongado su debilidad previa y ha retrocedido el martes hasta las inmediaciones de los 4100 dólares por onza troy. El retroceso del metal precioso se ha producido pese al debilitamiento del dólar estadounidense y al descenso de los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos en la mayoría de los plazos.