
El cruce AUD/JPY cotiza en terreno negativo en torno a 110,35 al inicio de la sesión europea del lunes. El yen japonés (JPY) se fortalece frente al dólar australiano (AUD), ya que el tono restrictivo podría reforzar las expectativas de que el Banco de Japón (BoJ) suba los tipos de interés este año.

La mayoría de los economistas encuestados por Reuters prevé que el banco mantenga los tipos sin cambios en su reunión de política monetaria de octubre, que se celebrará el viernes, y que los eleve un cuarto de punto en la siguiente reunión, en diciembre.
«Es un momento histórico para el BoJ, aunque ahora afronta una tarea más difícil, pues necesita pisar no solo el acelerador, sino también el freno», afirmó Naomi Muguruma, estratega jefe de renta fija de Mitsubishi UFJ Morgan Stanley Securities. «El BoJ probablemente examinará con atención los próximos datos y los movimientos del mercado para decidir si sube los tipos en diciembre o espera hasta enero», añadió Naomi.
En Australia, Sarah Hunter, economista jefe del Banco de la Reserva de Australia (RBA), señaló el lunes que podría ser necesario volver a subir los tipos de interés y advirtió de que la inflación sigue siendo demasiado alta y de que las recientes presiones sobre los precios procedentes del exterior corren el riesgo de enquistarse en Australia.
Los estrategas de Brown Brothers Harriman advierten de que, pese al reciente respaldo al yen, es poco probable que el Banco de Japón acelere su ciclo de endurecimiento monetario, ya que «la inflación general y subyacente medida por el IPC se sitúa por debajo de su previsión del 2,5 % para 2026». Destacan que las expectativas descontadas por el mercado siguen siendo moderadas y señalan que «la curva de swaps descuenta apenas un 2 % de probabilidad de que el BoJ suba los tipos 25 puntos básicos, hasta el 1,50 %, el 30 de octubre, y un 80 % de probabilidad de una subida el 18 de diciembre». Esto subraya las expectativas de una normalización gradual y dependiente de los datos, en lugar de un giro brusco de la política monetaria.
Himino, del BoJ, obtiene una puntuación de 8,2/10 en FXS Speechtracker, en línea con la media histórica, lo que indica un tono de política monetaria sistemáticamente firme. El énfasis en la sólida inversión de capital y las exportaciones vinculadas a la IA, el aumento de las expectativas de inflación a medio y largo plazo y una inflación subyacente que se acerca al objetivo del 2 % refleja un claro sesgo restrictivo frente a la tradicional orientación ultraacomodaticia.
Las advertencias de que posponer los cambios de política monetaria podría intensificar los riesgos alcistas para los precios y perjudicar a la economía, junto con unas condiciones financieras aún acomodaticias y unos tipos reales bajos, refuerzan las expectativas de una normalización gradual. Para el yen, el discurso respalda un sesgo hacia un futuro endurecimiento monetario y apunta a riesgos bajistas para el dólar/yen si los mercados anticipan un ajuste de las expectativas sobre el BoJ ante una inflación persistente y la solidez del crédito bancario.
En el gráfico diario, el AUD/JPY mantiene un sesgo bajista a corto plazo, ya que el precio permanece por debajo de la media móvil simple (SMA) de 100 días y de la banda superior de Bollinger. El par intenta estabilizarse por encima del soporte de la banda media de Bollinger, mientras que el índice de fuerza relativa (RSI), en 47,01, se sitúa justo por debajo de la línea neutral de 50, lo que sugiere un impulso de recuperación moderado, más que un giro alcista decisivo.
A la baja, el soporte inmediato se sitúa en la banda media de Bollinger, en 110,15, seguido de un suelo estructural menos firme en la banda inferior de Bollinger, en torno a 109,21. Una ruptura por debajo de este nivel podría abrir la puerta al mínimo del 15 de octubre, en 108,64.
Al alza, la resistencia inicial se encuentra en la banda superior de Bollinger, cerca de 111,10, antes de la SMA de 100 días, en 112,05. Más arriba, el siguiente obstáculo se sitúa en el máximo del 18 de agosto, en 113,61.
(El análisis técnico de este artículo se ha elaborado con la ayuda de una herramienta de IA. Más información.)
El yen japonés (JPY) es una de las divisas más negociadas del mundo. Su valor viene determinado, en términos generales, por la evolución de la economía japonesa, pero, más concretamente, por la política del Banco de Japón, el diferencial entre los rendimientos de los bonos japoneses y estadounidenses o el apetito por el riesgo de los operadores, entre otros factores.
Uno de los mandatos del Banco de Japón es el control de la moneda, por lo que sus medidas son clave para el yen. El BoJ ha intervenido directamente en los mercados de divisas en algunas ocasiones, generalmente para reducir el valor del yen, aunque evita hacerlo con frecuencia debido a las preocupaciones políticas de sus principales socios comerciales. La política monetaria ultralaxa del BoJ entre 2013 y 2024 provocó una depreciación del yen frente a las principales divisas debido a la creciente divergencia entre la política del Banco de Japón y la de otros grandes bancos centrales. Más recientemente, la retirada gradual de esta política ultralaxa ha proporcionado cierto respaldo al yen.
Durante la última década, la decisión del BoJ de mantener una política monetaria ultralaxa ha provocado una divergencia cada vez mayor con las políticas de otros bancos centrales, especialmente la Reserva Federal de Estados Unidos. Esto favoreció la ampliación del diferencial entre los rendimientos de los bonos estadounidenses y japoneses a 10 años, lo que benefició al dólar estadounidense frente al yen japonés. La decisión del BoJ en 2024 de abandonar gradualmente la política ultralaxa, junto con los recortes de tipos de interés de otros grandes bancos centrales, está reduciendo este diferencial.
El yen japonés suele considerarse un activo refugio. Esto significa que, en momentos de tensión en los mercados, los inversores son más propensos a destinar su dinero a la moneda japonesa debido a su supuesta fiabilidad y estabilidad. En periodos turbulentos, es probable que el yen se fortalezca frente a otras divisas consideradas inversiones de mayor riesgo.