
El par AUD/USD retrocede ligeramente desde el máximo de un mes alcanzado a primera hora de este lunes, aunque la caída no tiene continuidad y se mantiene por encima del nivel psicológico de 0,7000 durante la sesión asiática.

El dólar australiano (AUD) sigue encontrando cierto respaldo en las crecientes expectativas del mercado de que el Banco de la Reserva de Australia (RBA) vuelva a subir los tipos de interés en su próxima reunión de política monetaria de noviembre. Estas expectativas se reforzaron con los recientes comentarios de tono restrictivo de Sarah Hunter, gobernadora adjunta del RBA, quien afirmó que la inflación aún no está completamente bajo control y que podría ser necesario seguir subiendo los tipos ante el riesgo de que las presiones sobre los precios procedentes del exterior se afiancen en la economía.
El dólar estadounidense (USD), por su parte, tiene dificultades para dar continuidad a la modesta recuperación del viernes desde mínimos de tres semanas, en un contexto de esperanzas de distensión en Oriente Medio y de un nuevo descenso de los rendimientos de los bonos estadounidenses. Esto, a su vez, podría seguir favoreciendo al par AUD/USD. Sin embargo, los compradores parecen indecisos y optan por esperar a la publicación de los últimos datos de inflación al consumo de Australia y al resultado de la esperada reunión de política monetaria de dos días del FOMC, que se conocerá el miércoles.
Los operadores también estarán pendientes de la publicación, el jueves, de la estimación preliminar del PIB estadounidense del tercer trimestre y del índice de precios del gasto en consumo personal (PCE) de EE. UU., en busca de más pistas sobre la futura trayectoria de la política monetaria de la Reserva Federal (Fed), que determinará la evolución del USD. Mientras tanto, la incertidumbre geopolítica podría respaldar al dólar como activo refugio y limitar las subidas del par AUD/USD, por lo que sería prudente esperar a que supere la media móvil simple (SMA) de 100 días antes de tomar posiciones de cara a una prolongación de la tendencia alcista a corto plazo.
El potencial alcista del par AUD/USD sigue limitado por debajo de la media móvil simple (SMA) de 100 días, situada en 0,7033, y el par ha vuelto a caer por debajo de los retrocesos de Fibonacci de la zona media del rango. El nivel del 50,0 %, en 0,7065, y el del 61,8 %, en 0,7105, podrían actuar como resistencias, mientras que el soporte inicial se sitúa en el retroceso de Fibonacci del 38,2 %, en 0,7025. Se espera una mayor demanda cerca del nivel del 23,6 %, en 0,6976, y del suelo estructural más amplio en torno al punto de anclaje de Fibonacci de 0,6896.
(El análisis técnico de este artículo se ha elaborado con la ayuda de una herramienta de IA. Más información.)
El Banco de la Reserva de Australia (RBA) fija los tipos de interés y dirige la política monetaria de Australia. Las decisiones las toma un consejo de gobernadores en 11 reuniones al año y en reuniones extraordinarias de emergencia cuando es necesario. El mandato principal del RBA es mantener la estabilidad de precios, lo que implica una tasa de inflación del 2-3 %, pero también «…contribuir a la estabilidad de la moneda, al pleno empleo y a la prosperidad económica y el bienestar del pueblo australiano». Su principal herramienta para lograrlo es subir o bajar los tipos de interés. Unos tipos de interés relativamente altos fortalecen el dólar australiano (AUD), y viceversa. Otras herramientas del RBA son la expansión y el endurecimiento cuantitativos.
Aunque tradicionalmente la inflación siempre se había considerado un factor negativo para las divisas, ya que reduce el valor del dinero en general, en la actualidad ha ocurrido lo contrario debido a la relajación de los controles sobre los flujos de capital transfronterizos. Una inflación moderadamente más alta tiende ahora a llevar a los bancos centrales a subir los tipos de interés, lo que a su vez atrae mayores entradas de capital de inversores internacionales que buscan un destino rentable para su dinero. Esto incrementa la demanda de la moneda local, que en el caso de Australia es el dólar australiano.
Los datos macroeconómicos permiten evaluar la salud de una economía y pueden influir en el valor de su moneda. Los inversores prefieren destinar su capital a economías estables y en crecimiento antes que a economías precarias y en contracción. Unas mayores entradas de capital incrementan la demanda agregada y el valor de la moneda nacional. Indicadores clásicos como el PIB, los índices de gestores de compras (PMI) de los sectores manufacturero y de servicios, el empleo y las encuestas de confianza del consumidor pueden influir en el AUD. Una economía sólida puede animar al Banco de la Reserva de Australia a subir los tipos de interés, lo que también respalda al AUD.
La expansión cuantitativa (QE) es una herramienta que se utiliza en situaciones extremas, cuando bajar los tipos de interés no basta para restablecer el flujo de crédito en la economía. La QE es el proceso por el cual el Banco de la Reserva de Australia (RBA) emite dólares australianos (AUD) para comprar activos, normalmente bonos públicos o corporativos, a las entidades financieras, proporcionándoles así la liquidez que tanto necesitan. La QE suele debilitar al AUD.
El endurecimiento cuantitativo (QT) es el proceso inverso a la QE. Se aplica después de la QE, cuando la recuperación económica está en marcha y la inflación empieza a aumentar. Mientras que en la QE el Banco de la Reserva de Australia (RBA) compra bonos públicos y corporativos a las entidades financieras para proporcionarles liquidez, en el QT deja de comprar más activos y de reinvertir el principal de los bonos que ya posee a medida que vencen. Esto sería positivo para el dólar australiano, es decir, favorecería su apreciación.