
El West Texas Intermediate (WTI), la referencia del precio del petróleo crudo estadounidense, atrae algunas compras tras las caídas durante la sesión asiática del martes y recupera parte de las fuertes pérdidas del día anterior, que lo llevaron a la zona de 94,30 dólares, su nivel más bajo en más de dos semanas. La materia prima cotiza actualmente por encima de los 96,00 dólares, con una subida diaria superior al 1,0 %, en medio de novedades dispares en torno a la crisis de Oriente Medio.

De hecho, varios días de negociaciones entre funcionarios iraníes y mediadores cataríes no lograron avances importantes, pese a las propuestas revisadas de Teherán para reabrir el estratégico estrecho de Ormuz durante dos días. Esto mantiene vigente la prima de riesgo geopolítico y brinda cierto apoyo al crudo. Entretanto, según las informaciones disponibles, las conversaciones entre Estados Unidos e Irán siguen en marcha. Además, el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó el lunes que Irán quiere alcanzar un acuerdo para poner fin a la guerra y que dicho acuerdo podría concretarse.
A ello se suma que el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, declaró que Teherán busca resolver los problemas mediante el diálogo. Esto alimenta el optimismo sobre una posible solución diplomática que ponga fin a la guerra, que dura ya ocho meses, lo que podría limitar cualquier subida significativa de los precios del crudo. Por tanto, sería prudente esperar a que se produzcan nuevas compras contundentes antes de abrir nuevas posiciones alcistas en esta materia prima y posicionarse para la reanudación de la sólida trayectoria ascendente observada durante aproximadamente los últimos cuatro meses.
Desde una perspectiva técnica, el crudo mantiene un sesgo alcista a corto plazo por encima de todos los soportes clave de los retrocesos de Fibonacci, con el nivel del 23,6 %, situado en 95,18 dólares, actuando ahora como suelo inmediato. No obstante, los indicadores de impulso ofrecen señales más cautelosas: el índice de fuerza relativa (RSI), cerca de 50,0, apunta a una presión neutral, mientras que el indicador de convergencia/divergencia de medias móviles (MACD) ha pasado ligeramente a terreno negativo. Esto sugiere que el último retroceso responde más a una consolidación que a un cambio de tendencia, mientras los precios del crudo se mantengan por encima de estos niveles de soporte.
Entretanto, la siguiente resistencia significativa se sitúa en el máximo reciente del ciclo, que sirve como punto de referencia de Fibonacci, en 103,87 dólares. Una ruptura decisiva por encima de esta barrera volvería a abrir el camino hacia una prolongación de la tendencia alcista predominante. A la baja, el soporte inicial se sitúa en el retroceso de Fibonacci del 23,6 %, en 95,18 dólares, seguido de una zona de demanda más amplia en torno al retroceso del 38,2 %, en 89,81 dólares, y la media móvil simple (SMA) de 100 días, en 85,86 dólares. El cercano retroceso del 50,0 %, en 85,46 dólares, refuerza esa base a medio plazo. Caídas más pronunciadas pondrían a prueba el retroceso del 61,8 %, en 81,12 dólares, y, posteriormente, los niveles inferiores de Fibonacci en 74,93 y 67,05 dólares.
(El análisis técnico de este artículo se ha elaborado con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial. Más información.)
El petróleo WTI es un tipo de crudo que se comercializa en los mercados internacionales. WTI son las siglas de West Texas Intermediate, uno de los tres principales tipos de crudo, junto con el Brent y el de Dubái. El WTI también se denomina «ligero» y «dulce» por su gravedad específica y su contenido de azufre relativamente bajos, respectivamente. Se considera un petróleo de alta calidad y fácil de refinar. Se extrae en Estados Unidos y se distribuye a través del centro de Cushing, considerado «el cruce de oleoductos del mundo». Es una referencia para el mercado petrolero y su precio se cita con frecuencia en los medios de comunicación.
Como ocurre con todos los activos, la oferta y la demanda son los principales factores que determinan el precio del petróleo WTI. Así, el crecimiento mundial puede impulsar la demanda, mientras que un crecimiento mundial débil puede tener el efecto contrario. La inestabilidad política, las guerras y las sanciones pueden interrumpir el suministro y afectar a los precios. Las decisiones de la OPEP, un grupo de importantes países productores de petróleo, son otro factor clave para los precios. El valor del dólar estadounidense influye en el precio del crudo WTI, ya que el petróleo se negocia principalmente en esta divisa; por tanto, un dólar más débil puede hacer que el petróleo resulte más asequible, y viceversa.
Los informes semanales de inventarios de petróleo publicados por el Instituto Americano del Petróleo (API) y la Agencia de Información Energética (EIA) influyen en el precio del petróleo WTI. Las variaciones de los inventarios reflejan las fluctuaciones de la oferta y la demanda. Si los datos muestran una caída de los inventarios, esto puede indicar un aumento de la demanda e impulsar el precio del petróleo. Unos inventarios más elevados pueden reflejar un aumento de la oferta y presionar los precios a la baja. El informe del API se publica cada martes y el de la EIA, al día siguiente. Sus resultados suelen ser similares: el 75 % de las veces, la diferencia entre ambos se sitúa dentro del 1 %. Los datos de la EIA se consideran más fiables, ya que se trata de un organismo gubernamental.
La OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) es un grupo de 12 países productores de petróleo que deciden conjuntamente las cuotas de producción de sus miembros en reuniones que se celebran dos veces al año. Sus decisiones suelen influir en los precios del petróleo WTI. Cuando la OPEP decide reducir las cuotas, puede restringir la oferta e impulsar los precios del petróleo. Cuando aumenta la producción, el efecto es el contrario. La OPEP+ es un grupo ampliado que incluye a otros diez países no pertenecientes a la OPEP, entre los que destaca Rusia.