
El USD/CHF se deprecia tras registrar ligeras ganancias en la jornada anterior y ronda los 0,8220 durante la sesión europea del lunes. El par sigue bajo presión mientras el franco suizo (CHF) conserva sus ganancias tras la publicación de los datos económicos nacionales.

El índice de gestores de compras (PMI) de SVME subió a 56,7 en octubre, frente a las expectativas de que se mantuviera en 55,3. Las ventas minoristas reales de Suiza registraron un crecimiento interanual del 1,6 % en septiembre, frente al 3,9 % anterior (revisado desde el 3,2 %). El mercado esperaba un 3 %.
El par USD/CHF se deprecia mientras el dólar estadounidense (USD) pierde terreno ante la menor demanda de activos refugio, impulsada por los esfuerzos diplomáticos en curso para poner fin al conflicto en Oriente Medio, pese a los persistentes temores de una nueva acción militar estadounidense contra Irán. Representantes de Catar e Irán continuaron las conversaciones por tercer día consecutivo, con el objetivo de alcanzar un acuerdo que ponga fin a la guerra antes de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos.
Sin embargo, el dólar estadounidense podría recuperar terreno ante las crecientes expectativas de una subida de tipos por parte de la Reserva Federal. Según la herramienta FedWatch de CME, los operadores descuentan una probabilidad de aproximadamente el 75 % de un aumento de tipos en diciembre, impulsada por los recientes datos macroeconómicos de Estados Unidos, que apuntan a una economía resistente y una inflación persistente.
Los operadores esperan las próximas citas clave, entre ellas el informe de nóminas no agrícolas de Estados Unidos (NFP) y los datos del ISM sobre los sectores manufacturero y de servicios. También se espera que las intervenciones de varios responsables de la Reserva Federal previstas a lo largo de la semana ofrezcan más indicios sobre la trayectoria de la política monetaria del banco central.
El franco suizo (CHF) es la moneda oficial de Suiza. Se encuentra entre las diez divisas más negociadas del mundo, con volúmenes que superan ampliamente el tamaño de la economía suiza. Su valor viene determinado, entre otros factores, por el sentimiento general del mercado, la situación económica del país y las medidas adoptadas por el Banco Nacional Suizo (BNS). Entre 2011 y 2015, el franco suizo mantuvo un tipo de cambio fijo frente al euro (EUR). Este régimen se eliminó de forma abrupta, lo que provocó un aumento de más del 20 % en el valor del franco y generó turbulencias en los mercados. Aunque el tipo de cambio fijo ya no está vigente, la evolución del CHF suele estar muy correlacionada con la del euro debido a la elevada dependencia de la economía suiza respecto a la vecina zona euro.
El franco suizo (CHF) se considera un activo refugio, es decir, una divisa que los inversores tienden a comprar en momentos de tensión en los mercados. Esto se debe a la percepción de Suiza en el mundo: una economía estable, un sólido sector exportador, unas cuantiosas reservas del banco central y una larga tradición de neutralidad política ante los conflictos internacionales convierten a su moneda en una buena opción para los inversores que buscan evitar riesgos. En periodos de turbulencias, es probable que el CHF se fortalezca frente a otras divisas cuya inversión se percibe como más arriesgada.
El Banco Nacional Suizo (BNS) se reúne cuatro veces al año, una vez por trimestre, con menor frecuencia que otros grandes bancos centrales, para decidir sobre la política monetaria. El banco tiene como objetivo una tasa de inflación anual inferior al 2 %. Cuando la inflación supera el objetivo o se prevé que lo haga en un futuro próximo, el banco intenta contener el crecimiento de los precios elevando su tipo de interés oficial. Unos tipos de interés más altos suelen favorecer al franco suizo (CHF), ya que generan mayores rendimientos y hacen del país un destino más atractivo para los inversores. Por el contrario, unos tipos de interés más bajos tienden a debilitar al CHF.
La publicación de datos macroeconómicos en Suiza es clave para evaluar el estado de la economía y puede influir en la valoración del franco suizo (CHF). La economía suiza es, en general, estable, pero cualquier cambio repentino en el crecimiento económico, la inflación, la cuenta corriente o las reservas de divisas del banco central puede desencadenar movimientos en el CHF. Por lo general, un crecimiento económico elevado, un desempleo bajo y una confianza alta favorecen al CHF. Por el contrario, si los datos económicos apuntan a una pérdida de dinamismo, es probable que el CHF se deprecie.
Como economía pequeña y abierta, Suiza depende en gran medida de la salud de las economías de la vecina zona euro. La Unión Europea en su conjunto es el principal socio económico de Suiza y un aliado político clave, por lo que la estabilidad macroeconómica y de la política monetaria en la zona euro es esencial para Suiza y, por tanto, para el franco suizo (CHF). Dada esta dependencia, algunos modelos sugieren que la correlación entre la evolución del euro (EUR) y la del CHF supera el 90 %, es decir, es casi perfecta.