
La plata (XAG/USD) rebota el martes y cotiza en torno a los 57,90 dólares en el momento de redactar este artículo, con una subida del 1,35 % en la jornada. El metal precioso se beneficia de la debilidad del dólar estadounidense (USD) y de la caída de los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, después de que las informaciones sobre posibles avances diplomáticos entre Estados Unidos (EE. UU.) e Irán provocaran un fuerte retroceso de los precios del petróleo, antes de ser desmentidas.

El Canal 12 de Israel anunció inicialmente que una propuesta de compromiso presentada por el jefe del Ejército de Pakistán a las autoridades iraníes habría recibido la aprobación preliminar tanto de Washington como de Teherán. Estas noticias alimentaron las esperanzas de un avance diplomático que podría aliviar las tensiones en Oriente Medio y reducir las perturbaciones en el suministro energético mundial. Sin embargo, un diplomático implicado en las negociaciones desmintió posteriormente las informaciones que apuntaban a un acuerdo inminente, lo que puso de relieve la incertidumbre que rodea las conversaciones.
Los precios del petróleo reaccionaron con fuerza a las informaciones iniciales, y el crudo West Texas Intermediate (WTI) retrocedía hacia los 97,40 dólares al cierre de esta edición, tras superar brevemente los 100 dólares durante la jornada. Esta caída reduce la preocupación por la persistencia de la inflación impulsada por la energía, que se ha intensificado desde el estallido del conflicto a finales de febrero.
La perspectiva de unos precios de la energía más bajos también ejerce presión a la baja sobre los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense y el dólar, creando un entorno más favorable para los activos que no generan rendimientos, como la plata.
Sin embargo, las perspectivas de política monetaria de la Reserva Federal (Fed) podrían frenar la recuperación de la plata. Los recientes datos de inflación de Estados Unidos han reforzado las expectativas de que los responsables de la política monetaria podrían volver a subir los tipos de interés antes de que termine el año.
Tanto el índice de precios al consumidor (IPC) como el índice de precios al productor (IPP) de septiembre superaron las expectativas del mercado, poniendo de manifiesto la persistencia de las presiones inflacionistas. Aunque la reciente caída de los precios del petróleo podría aliviar parte de estas preocupaciones, los costes de la energía siguen siendo elevados en comparación con los niveles anteriores al conflicto.
Según la herramienta FedWatch de CME, los operadores asignan actualmente una probabilidad del 17 % a una subida de tipos en la reunión de la Fed del 27 y 28 de octubre, mientras que la probabilidad de un incremento en diciembre se sitúa en torno al 92 %.
De cara a las próximas jornadas, los inversores centrarán su atención en las solicitudes iniciales de prestaciones por desempleo del jueves y en las lecturas preliminares de octubre de los índices de gestores de compras (PMI) de S&P Global, que se publicarán el viernes. Dado que los responsables de la Fed se encuentran en el periodo de silencio previo a la decisión de política monetaria de la próxima semana, estos datos podrían influir en las expectativas sobre futuras subidas de los tipos de interés y determinar si la plata puede prolongar su recuperación.
La plata es un metal precioso muy negociado entre los inversores. Históricamente se ha utilizado como reserva de valor y medio de intercambio. Aunque es menos popular que el oro, los operadores pueden recurrir a la plata para diversificar su cartera de inversión, por su valor intrínseco o como posible cobertura en periodos de inflación elevada. Los inversores pueden comprar plata física, en monedas o lingotes, o invertir en ella a través de instrumentos como los fondos cotizados (ETF), que replican su precio en los mercados internacionales.
El precio de la plata puede variar por una amplia gama de factores. La inestabilidad geopolítica o el temor a una recesión profunda pueden disparar su precio por su condición de activo refugio, aunque en menor medida que el del oro. Al ser un activo que no genera rendimientos, la plata tiende a subir cuando bajan los tipos de interés. Sus movimientos también dependen del comportamiento del dólar estadounidense (USD), ya que cotiza en dólares (XAG/USD). Un dólar fuerte suele contener el precio de la plata, mientras que un dólar más débil tiende a impulsarlo al alza. Otros factores, como la demanda de inversión, la oferta minera (la plata es mucho más abundante que el oro) y las tasas de reciclaje, también pueden afectar a los precios.
La plata se utiliza ampliamente en la industria, sobre todo en sectores como la electrónica o la energía solar, ya que posee una de las conductividades eléctricas más altas entre todos los metales, superior a la del cobre y la del oro. Un fuerte aumento de la demanda puede elevar los precios, mientras que una disminución tiende a reducirlos. La evolución de las economías estadounidense, china e india también puede contribuir a las fluctuaciones de los precios: en Estados Unidos y, especialmente, en China, sus grandes sectores industriales utilizan plata en diversos procesos; en la India, la demanda de los consumidores de este metal precioso para joyería también desempeña un papel clave en la fijación de los precios.
El precio de la plata tiende a seguir los movimientos del oro. Cuando el precio del oro sube, la plata suele seguir la misma trayectoria, ya que ambos comparten una condición similar como activos refugio. La ratio oro/plata, que indica el número de onzas de plata necesarias para igualar el valor de una onza de oro, puede ayudar a determinar la valoración relativa de ambos metales. Algunos inversores pueden interpretar una ratio elevada como una señal de que la plata está infravalorada o de que el oro está sobrevalorado. Por el contrario, una ratio baja podría sugerir que el oro está infravalorado en relación con la plata.