El yen japonés retrocede desde máximos de un mes frente al dólar estadounidense, que se recupera, mientras la atención sigue centrada en la Fed y el Banco de Japón

  • El USD/JPY revierte las pérdidas de la sesión asiática que lo llevaron a mínimos de más de un mes ante una moderada recuperación del dólar.
  • Los riesgos geopolíticos y las expectativas de endurecimiento monetario de la Fed reactivan la demanda de dólares y respaldan al par.
  • El IPC nacional de Japón refuerza las apuestas por nuevas subidas de tipos del BoJ, lo que limita las pérdidas del yen y frena las cotizaciones al contado.

El par USD/JPY rebota desde mínimos de más de un mes, en torno a la zona de 156,00, alcanzados durante la sesión asiática de este viernes tras la publicación de las cifras de inflación al consumo de Japón. Sin embargo, las cotizaciones al contado tienen dificultades para consolidar el avance por encima de 157,00 y siguen encaminadas a registrar fuertes pérdidas semanales.

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Según los últimos datos publicados por la Oficina de Estadística de Japón, el índice de precios al consumo (IPC) nacional se aceleró del 1,9 % interanual del mes anterior al 2,1 % en septiembre. Además, el indicador subyacente, que excluye los volátiles precios de los alimentos frescos, también aumentó un 2,1 %, su mayor incremento desde diciembre de 2025. Asimismo, el IPC subyacente que excluye tanto los alimentos frescos como la energía repuntó hasta el 2,5 %, un máximo de diez meses, lo que da al Banco de Japón (BoJ) más motivos para seguir subiendo los tipos de interés. Esto, a su vez, dio un impulso considerable al yen japonés (JPY), aunque la reacción inicial del mercado se desvaneció con bastante rapidez, ya que una moderada recuperación del dólar estadounidense (USD) ayudó al par USD/JPY a atraer a algunos compradores que aprovecharon los niveles más bajos.

Aunque los responsables de la Reserva Federal (Fed) señalaron recientemente que no hay una urgencia inmediata por subir los tipos de interés, los operadores parecen convencidos de que el banco central estadounidense volverá a elevar el coste del crédito este año. De hecho, la herramienta FedWatch de CME Group indica una probabilidad de alrededor del 80 % de una subida de tipos en diciembre. Además, el riesgo inflacionario derivado de los elevados precios de la energía refuerza las perspectivas de un mayor endurecimiento monetario de la Fed. Por otra parte, una nueva escalada de las tensiones en Oriente Medio mantiene plenamente vigente la prima de riesgo geopolítico, lo que reactiva la demanda del dólar como activo refugio y favorece al par USD/JPY. No obstante, el potencial alcista parece limitado, ya que los operadores se muestran ahora cautelosos ante las citas clave de los bancos centrales de la próxima semana.

Está previsto que la Fed anuncie su decisión sobre los tipos de interés al término de una reunión de política monetaria de dos días, el 28 de octubre. A continuación tendrá lugar la muy esperada reunión del Banco de Japón (BoJ), los días 29 y 30 de octubre. Los operadores también estarán pendientes de la publicación de la estimación preliminar del PIB estadounidense del tercer trimestre y del índice de precios del gasto en consumo personal (PCE) de Estados Unidos, prevista para el próximo jueves. Estos datos marcarán la demanda del dólar y darán un impulso significativo al par USD/JPY. Mientras tanto, los participantes del mercado se mantendrían en alerta máxima ante las especulaciones de que una mayor depreciación del yen podría desencadenar una intervención cambiaria directa de las autoridades japonesas. Esto podría contribuir aún más a limitar las subidas del par y aconseja cierta cautela a los operadores que adopten posiciones alcistas agresivas.

Gráfico diario del USD/JPY

Chart Analysis USD/JPY

Análisis técnico

El par USD/JPY se mantiene por debajo de la media móvil simple (SMA) de 200 días, situada en 158,55, lo que limita el sesgo alcista a corto plazo. Además, las cotizaciones al contado también se sitúan por debajo del retroceso de Fibonacci del 23,6 %, en 157,56, lo que sugiere que los recientes intentos de reanudar la tendencia alcista general se están encontrando con presión vendedora en niveles superiores.

A la baja, el soporte inicial se sitúa en el retroceso del 38,2 %, en 156,68, seguido del nivel del 50,0 %, en 155,98, y de soportes de Fibonacci inferiores en 155,27 y 154,26. Por su parte, la zona del mínimo de oscilación en torno a 152,97 marca una base estructural más alejada.

(El análisis técnico de este artículo se ha elaborado con la ayuda de una herramienta de IA. Más información.)

Preguntas frecuentes sobre el Banco de Japón

El Banco de Japón (BoJ) es el banco central japonés y determina la política monetaria del país. Su mandato consiste en emitir billetes y ejercer el control cambiario y monetario para garantizar la estabilidad de precios, lo que se traduce en un objetivo de inflación de alrededor del 2 %.

El Banco de Japón adoptó una política monetaria ultralaxa en 2013 con el objetivo de estimular la economía e impulsar la inflación en un entorno de baja inflación. La política del banco se basa en la expansión cuantitativa y cualitativa (QQE), es decir, en la emisión de dinero para comprar activos, como bonos públicos o corporativos, e inyectar liquidez. En 2016, el banco redobló su estrategia y flexibilizó aún más su política al introducir primero tipos de interés negativos y, posteriormente, controlar directamente el rendimiento de los bonos del Estado a diez años. En marzo de 2024, el BoJ elevó los tipos de interés, dejando atrás en la práctica su orientación monetaria ultralaxa.

Los enormes estímulos del banco provocaron la depreciación del yen frente a las principales divisas. Este proceso se intensificó en 2022 y 2023 debido a la creciente divergencia entre la política del Banco de Japón y la de otros grandes bancos centrales, que optaron por subir los tipos de interés de forma pronunciada para combatir los niveles de inflación más altos en décadas. La política del BoJ amplió los diferenciales de tipos de interés frente a otras divisas, lo que lastró el valor del yen. Esta tendencia se revirtió parcialmente en 2024, cuando el BoJ decidió abandonar su orientación monetaria ultralaxa.

La debilidad del yen y el fuerte repunte de los precios mundiales de la energía provocaron un aumento de la inflación japonesa, que superó el objetivo del 2 % del BoJ. La perspectiva de un incremento de los salarios en el país, un factor clave que alimenta la inflación, también contribuyó a esta decisión.